sábado, 10 de septiembre de 2011

EL ABUSO DE LOS BANCOS

ABUSO DEL SISTEMA FINANCIERO

 
María Mercedes Cuéllar, Presidenta de Asobancaria que es como el sindicato de los banqueros salió a revirar en Caracol Radio porque el Ministro de Hacienda se atrevió a criticar las tarifas abusivas que los bancos cobran a sus clientes por el uso de cajeros automáticos, tarjetas débito y crédito.

Dice la doctora Cuellar que no entiende porque la gente se queja, ni porque el Gobierno vigila más al sistema financiero que a otros negocios. Cita como ejemplo a los productores de papa. Ella se pregunta por qué el Gobierno interfiere y vigila las tarifas de los servicios bancarios y no hace lo mismo con el precio de la papa.

Aunque la experta es ella, voy a intentar explicarle a la Presidenta de Asobancaria en donde puede estar la diferencia.

En primer lugar, creo que el Gobierno se preocupa y está más atento a lo que hacen los bancos porque ellos trabajan con nuestra plata, la de ahorradores y cuenta habientes, y no con la suya. Los paperos trabajan con la de ellos. En segundo lugar, porque cuando un papero se quiebra pierde su plata. Aún no se ha sabido de gobiernos que hayan tenido que imponerle un impuesto especial a los consumidores de papas a la francesa para sacar de la quiebra a los cultivadores del tubérculo.

Cuando un banquero se quiebra en cambio, las pérdidas las debemos asumir todos los ciudadanos así no hayamos tenido nada que ver en la quiebra.

Inclusive quienes ni siquiera tienen una pinche cuenta de ahorros. Hasta nos ponen impuestos. Recordemos como, por qué y para que empezó el 4 por mil. Creo que también debe influir el hecho de que cuando mejora la producción de papa, los paperos nos rebajan el precio del bulto, mientras cuando los banqueros aumentan sus ganancias, apenas se limitan a presumir del aumento de su riqueza por la prensa. Ni siquiera se les ocurre darnos las gracias por dejarlos que hagan con nuestra plata lo que les da la gana.

No existen listas negras de excomelones de papas fritas. Abundan las listas negras de deudores morosos. Los paperos no llaman a media noche a embutirnos una papa salada. Los bancos llaman el domingo por la mañana a obligarnos a recibir una nueva tarjeta de crédito.

Finalmente, doctora Maria Mercedes, los paperos no nos cobran por el uso del costal, el canasto o el sartén. Los banqueros, en cambio, nos cobran por las chequeras, las tarjetas y los cajeros. Debe ser por eso que el Gobierno se preocupa.

Debe ser por cosas como esas que detestamos a los banqueros, mientras adoramos a los paperos.

OJALA EN TODO LO Q SE ENVIA Y RE ENVIA LES LLEGUE A ASOBANCARIA Y VEAN QUE EL AGRO PAPERO SI HACE PATRIA.




 


LAS TORRES GEMELAS

El 9/11 ocurrió algo más que unos atentados terroristas /11

jueves, 8 de septiembre de 2011

SANTURBAN


SEMANA

NACIÓNLa minera canadiense decidió retirar la solicitud de licencia para hacer trabajos de explotación de oro en esta región.
Jueves 17 Marzo 20
La minera candiense Greystar ha decidido retirar su solicitud de licencia ante el gobierno colombiano para explotar en busca de oro en la región de Santurbán, departamento de Santander.
 SEMANA pudo establecer que la noticia se dará a conocer en unas dos semanas, plazo que le pidió la multinacional al Gobierno colombiano para hacer pública esta información.
 La decisión de la multinacional se produjo luego de que el agente del Gobierno colombiano les dejó claro que no les iban a conceder la licencia por problemas técnicos.
 Esa advertencia la conocía Greystar desde antes de la anterior audiencia pública que se realizó para discutir el caso, pero al parecer los responsables de la multinacional siguieron insistiendo en su idea.
 Hace dos semanas, un representante del Ministerio de Minas viajó a Canadá e insistió a las directivas lo que iba a ocurrir.
 El tema ha sido uno de los más controvertidos en la región en la última década. El fondo de la discusión es ambiental. Según los expertos, más de la mitad de las 1.100 hectáreas que la multinacional pretendía tomar para extraer oro están ubicadas en zona de páramo. Es una zona estratégica porque allí se produce el 70 por ciento del agua de las zonas andinas.
 Tanto la Corte Constitucional como el Código Minero de 2010 prohibieron el desarrollo de proyectos mineros en esta zona.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

POBREZA EN COLOMBIA

Desigualdad extrema

POBREZAColombia es el país más desigual de América Latina y el cuarto en el mundo. ¿Va el gobierno de Juan Manuel Santos a poder cerrar la brecha entre ricos y pobres? No se ve nada fácil.
Colombia, que ha estado históricamente entre los países más desiguales del mundo, corre el riesgo de convertirse en el primero de todos, a juzgar por algunos datos recientes. Un lamentable campeonato que las políticas del gobierno de Juan Manuel Santos no parecen encarar de manera estructural, a juicio de algunos expertos. Sus voceros, por supuesto, no están de acuerdo.
Hay que esperar aún los datos más recientes, pero la evidencia disponible es dramática. Según Samuel Azout, alto consejero para la Prosperidad, Colombia sería hoy el cuarto país del mundo en desigualdad, con un índice Gini de 0,58 (este coeficiente es la medida técnica de la desigualdad en la distribución del ingreso, en la que 1 es lo más alto). Según datos de Naciones Unidas para 2005, con un Gini de 0,55 Colombia estaría entre los primeros del mundo, detrás de apenas un puñado de países y en el pelotón de otras naciones latinoamericanas de niveles de desarrollo mucho más bajo s, como Guatemala. Jairo Núñez, de Fedesarrollo, afirma que, según la última Encuesta de Calidad de Vida que hace el Dane, el Gini colombiano habría llegado en 2008 a 0,59, uno de los más altos, si no el más alto del planeta y, quizá, el más alto de América Latina, la región más desigual del mundo.

Juan Carlos Ramírez, de la Cepal, advierte que hay que tener cuidado con los datos, pues la metodología de medición varía de país en país. "Lo importante no es si somos los primeros o los segundos; lo importante es la tendencia. Seguimos con una política que no ha sido capaz de desconcentrar el ingreso". Colombia ha padecido históricamente una peculiar enfermedad: como lo señala Núñez, pese a que el Producto Interno Bruto (PIB) y el Gasto Público se multiplicaron por dos en los pasados veinte años, la pobreza extrema apenas se redujo en 2 por ciento y la desigualdad está intacta (ver gráficas). "En este país se han hecho esfuerzos para enfrentar la pobreza, pero poco y nada, en desigualdad", dice Consuelo Corredor, que manejó el programa Bogotá sin Hambre en la alcaldía de Lucho Garzón. Los ritmos de reducción de la pobreza en el país están por debajo del promedio latinoamericano: según el Plan Nacional de Desarrollo, mientras en el subcontinente la pobreza bajó 11 puntos entre 2002 y 2008, en Colombia lo hizo en menos de ocho.

Por qué este es un rasgo histórico del subdesarrollo nacional, por qué no se lo ha enfrentado seriamente y qué se puede hacer para revertirlo son preguntas esenciales que las políticas de desarrollo están en mora de hacerse hace décadas en Colombia.


Las dimensiones del problema

Pobreza y desigualdad no son lo mismo, aunque están ligadas. En Colombia, la pobreza por ingresos disminuyó de 54 por ciento a algo más de 45 por ciento entre 2002 y 2009, mientras el índice de desigualdad se mantuvo estable. Estas no son cifras, son personas: 45 por ciento de pobreza son veinte millones de colombianos en la olla.

La desigualdad no es solo pobreza. Para Naciones Unidas y muchos economistas, tiene varias dimensiones, como lo describe el exdirector del Dane César Caballero: además de la posición socio-económica de la gente, cuentan la brecha entre las regiones, las diferencias étnicas y las de género. "Si usted es mujer, afro, no educada, madre soltera y vive en zona rural, no sé qué recomendarle", dice. En todas esas dimensiones, Colombia arrastra problemas históricos.

En la dimensión económico-social, según Núñez, la Encuesta de Calidad de Vida registra un récord que pocos países ostentan: en Colombia, el 10 por ciento más rico de la población se queda con la mitad del PIB mientras al 10 por ciento más pobre apenas le caen de la mesa las migas del 0,6 por ciento del PIB. Para colmo, cada uno de los afortunados en la franja de los más pobres que tienen trabajo mantiene a seis personas en promedio, en tanto que los del tope de la pirámide sostienen solo a dos.

Las diferencias regionales son aún más escandalosas. El ingreso por habitante del chocoano medio es la sexta parte del de un bogotano. Una de las verdades que no encara la política pública en Colombia es el desequilibrio entre las diez principales ciudades, que crecen y son polos de desarrollo, y 800 municipios que tienen niveles de pobreza superiores al 66 por ciento. La brecha entre la ciudad y el campo viene ampliándose. Y en este, con la extraordinaria concentración de la propiedad, la desigualdad es altísima. La pertenencia a una etnia es decisiva: si el promedio nacional de necesidades básicas insatisfechas es de 27 por ciento, el de la población indígena es de 57 y el de los afros, de 66 por ciento. Ello para no hablar de la situación de la mujer, con frecuencia en el sótano de la pirámide social.

¿Por qué ha sido tan persistente la desigualdad en Colombia? El economista Alejandro Gaviria señala como problemas claves las condiciones del mercado laboral y la brecha entre educados y no educados: "La Colombia de este siglo es para los no educados, mototaxismo, salones de belleza, informalidad en el sector minero". Caballero añade que no basta ampliar y mejorar la calidad: "La educación, sin contactos (las redes que se establecen en cualquier centro educativo y que sirven toda la vida), no permite ascender". Corredor ve otro problema: "La desigualdad es esencialmente un problema político, que toca muchos intereses, y no ha habido una alternativa dispuesta a enfrentar esos poderes". Para muchos economistas, en el país ha primado la visión ortodoxa de que el crecimiento económico se encarga de resolver el problema de la pobreza y la desigualdad, y eso no ha sucedido. "Colombia es un país premoderno; todo sigue asociado a rentas y a tierras", sostiene Corredor.


¿Qué hacer?

El gobierno afirma que tiene una estrategia para enfrentar la desigualdad, no solo la pobreza, como se ha venido haciendo tradicionalmente mediante un gasto público eminentemente asistencialista. Hernando José Gómez, director de Planeación, habla de cuatro grandes áreas. Por una parte, el Plan de Desarrollo dice que prevé atacar la desigualdad regional, tratando de generar estrategias de convergencia y desarrollo para las regiones más pobres. Por otra, se está lanzando el plan de lucha contra la pobreza extrema (ver recuadro), con la ambiciosa meta de bajarla casi a la mitad en el cuatrienio. En tercer lugar se propone bajar la informalidad, "una trampa de desigualdad muy grande", como la define Gómez. Y por último, el Ministerio de Educación va a poner un énfasis especial en el tema de calidad, "para que la educación pública se vuelva un canal de movilidad social y no de perpetuación de la pobreza", como afirma Gómez.

Todo ello sin contar con que espera que las llamadas locomotoras para el crecimiento, la redistribución de las regalías, el cierre de los agujeros en el impuesto del 4 por mil o la decisión de no financiar la recuperación del desastre invernal mediante impuestos también actúen sobre la desigualdad. Además, hay toda una estrategia para reforzar el funcionamiento del Sistema de Protección Social, contemplada en el Plan de Desarrollo.

Pese a todo, la meta es modesta (ver gráfico), pues en cuatro años se espera bajar el coeficiente Gini del 0,58 o 0,59 actual a 0,54. Núñez pone en duda, incluso, el objetivo frente a la pobreza extrema, que se ha planteado bajar en ocho puntos: "Eso significa hacer en cuatro años lo que normalmente se haría en 80. ¿Es realista?". Dice que aun si el programa Unidos funciona perfectamente, en los 800 municipios más pobres existen unas trampas de desarrollo local que no dejan a nadie salir de la pobreza: no hay actividad económica significativa, la seguridad es un problema, la debilidad institucional lleva a que se roben el erario. Según él, el 35 por ciento de los subsidios del gasto público va al 20 por ciento más rico de la población. Eso en parte explicaría por qué la inequidad persiste pese a que el gasto social anual por habitante creció en términos reales un 60 por ciento entre 2001 y 2008, de acuerdo con Planeación.

Caballero es más categórico: lo que hay, dice, "es una política antipobreza, no de redistribución, no para atacar la desigualdad". Varios de los expertos consultados por SEMANA hablaron de la necesidad de enfrentar el problema también en la cúspide de la pirámide -algo en lo que casi todos los gobiernos de este país han sido muy tímidos-, mediante un cambio en los esquemas tributarios, que tradicionalmente han privilegiado los impuestos indirectos, como el IVA, que afectan a todos, sobre impuestos progresivos que tasen la propiedad, la tierra y su uso, por ejemplo. "La estructura tributaria no se ha utilizado como una herramienta distributiva", dice Corredor.

Casi todos coinciden, eso sí, en que las leyes de víctimas y de tierras, si se aprueban como quiere el gobierno y se logran aplicar de manera consistente, "sí le pegan a la punta de la pirámide", como dice uno, y tendrían un efecto en la inequidad. Machado señala que el Estado tiene muchos instrumentos para repartir la tierra y para obligar a las élites rurales a cambiar. "Se han centrado en la avidez de la renta, que es acumular y acumular sin generarle valor a la sociedad". En un reciente artículo en la revista virtual Razón Pública, el economista Jorge Iván González reconoce que la equidad regional es la gran novedad del Plan de Desarrollo, pero sostiene que "los avances en crecimiento, productividad y competitividad no alcanzan para romper la trampa de la pobreza. Y la trampa no se rompe, porque el gobierno ha dejado de lado cualquier consideración distributiva".

De ser esto cierto, el gobierno de Juan Manuel Santos no se diferenciaría, en materia de desigualdad, de casi todos sus antecesores. Aún es pronto, por supuesto, para hacer un juicio definitivo, y Hernando José Gómez todavía tiene tiempo para demostrar que está en lo cierto y que sí hay una estrategia expresa para atacar el problema de manera estructural. Con la situación actual de Colombia, es probable que a este gobierno se lo juzgue menos por si logra mantener bajo control la seguridad que por si se atreve, por fin, a meterle mano en serio a la enfermedad histórica nacional de la desigualdad y la pobreza. Atacar la base de la pirámide, donde están los pobres entre los pobres, es apenas un aspecto del problema. Parte sustancial reside en la cúspide. Y con esas élites ningún gobierno se ha metido.






EQUIDAD DE GENERO

EQUIDAD DE GENERO

Históricamente la diferencia entre el género humano ha sido marcada fuertemente, desde el inicio de la vida social, económica y política. Desde aquel entonces, la mujer no tenía derecho a ni a ser escuchada, ni a opinar, ni mucho menos a elegir su papel en la familia o  en la sociedad, pues existía una división de trabajo muy diferenciada; el hombre se dedicaba al trabajo y la mujer al cuidado de la casa y de la familia.
Esta forma de vida ha sido infundida a través de las diferentes generaciones, sin embargo poco a poco las mujeres han demostrado tener la suficiente capacidad de actuar en la vida social y económica, logrando excelentes resultados, derivados de la toma de decisiones en el sector político, en las entidades económicas  y en los importantes aportes en la ciencia y tecnología.
La equidad de género es la capacidad de ser equitativo, justo y correcto en el trato de mujeres y hombres según sus necesidades respectivas. La equidad de género se refiere a la justicia necesaria para  ofrecer el acceso y el control de recursos a mujeres y hombres por parte del gobierno, de las instituciones educativas y de la sociedad en su conjunto.
La equidad de género representa el respeto a nuestros derechos como seres humanos y la tolerancia de nuestras diferencias como mujeres y hombres, representa la igualdad de oportunidades en todos los sectores importantes y en cualquier ámbito, sea este social, cultural o político. Es en este último donde es necesario que la mujer haga valer su lugar, sus capacidades y sus conocimientos, su voto, su voz. En el terreno económico, es también de vital importancia lograr la equidad de género, ya que si a la mujer se le restringe el acceso al campo productivo, al campo laboral o al campo comercial, se genera pobreza. En el caso de mujeres estudiantes y trabajadoras, las madres solteras que son el pilar de la familia, ¿Qué pasa si no tienen una fuente generadora de ingresos? Se restringe la educación, el esparcimiento, la recreación, la salud y sobretodo la alimentación.
Actualmente la desigualdad de géneros es una problemática que los gobiernos y organismos nacionales e internacionales tratan de erradicar, pero si bien es cierto que se han tenido grandes avances en el tema, también es cierto que cada día surgen nuevos sectores donde la desigualdad de género, de etnia y de clase social obstaculizan el crecimiento económico y el desarrollo social y humano.
¿Por qué es importante que la sociedad y los gobiernos respeten y fomente la equidad de géneros?
La equidad de géneros es vital para mejorar las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales  de la sociedad en su conjunto, también contribuye a lograr una ciudadanía más integral y a fortalecer la gobernabilidad democrática.
Lograr la equidad de géneros es un reto para todas las sociedades y sus gobiernos, tan es así que dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, un Proyecto de desarrollo  de las Naciones Unidas (órgano asesor independiente que elaboró un plan de acción concreto para que el mundo revertiera la pobreza absoluta, el hambre y la enfermedad que afectan a miles de millones de personas), se encuentra el objetivo de promover la Equidad de Género y la Autonomía de la Mujer.
Para lograr estos objetivos es necesario que problemas como la pobreza, la falta de accesos a la educación, servicios de salud y la falta de oportunidades de empleo y trabajo productivo dejen de recaer principalmente en las mujeres. Es también ineludible que se formulen y estructuren los medios pertinentes para desarrollar las mismas capacidades, oportunidades y seguridad reduciendo su vulnerabilidad a la violencia y al conflicto, esto con el fin de que tanto los hombres como las mujeres tengan la libertad y la capacidad de  elegir y decidir de manera estratégica y positiva sobre sus condiciones de vida.
Algunas de las propuestas concretas que creo deben considerarse al formular las políticas públicas en fomento al desarrollo social son:
·         Impulsar el desarrollo de las capacidades de la mujer
·         Facilitar el acceso de la mujer a oportunidades económicas, políticas, sociales y culturales.
·         Garantizar su seguridad.
Es preciso entonces formular políticas sociales donde se garantice  un nivel de vida saludable, decoroso, académico y seguro para las mujeres, con libre acceso a los diferentes programas y actividades sociales.
Es imperioso sobre todo iniciar por la mentalidad de todos los individuos, y comenzar a ver a la mujer como un ser complementario, con ansia de empoderamiento, con ansia de transformación y de cambio en las estructuras de dominación en todos los ámbitos, donde se promueva la participación equitativa de hombres y mujeres en todos los procesos, comenzando desde un poder y control sobre  sus propias vidas que involucre la toma de conciencia, la construcción de autoconfianza, ampliación de opciones y oportunidades y el creciente acceso y control de los recursos.
Sin embargo, yo creo que principalmente el empoderamiento de las mujeres consiste en la habilidad que tengamos para controlar nuestro propio destino.
Para poder llevar a cabo una buena política de desarrollo social y humana no deben verse las diferencias de sexo entre los seres humanos como obstáculos, si nomás bien se deben reconocer tales diferencias y potencializarlas, partiendo de ellas para diseñar estrategias encaminadas a ampliar y ofrecer igualdad de oportunidades a todos los hombres y mujeres guerrerenses.
Autor: Apún Salinas Paola María

CORRUPCIÓN

Corrupción privada
Por: Alejandro Gaviria
LA CORRUPCIÓN HA SIDO DEFINIda como el aprovechamiento del poder del Estado (incluido su poder económico) por parte de individuos o empresas particulares con fines de lucro.
Esta definición incluye muchas de las formas más comunes de corrupción; incluye, por ejemplo, al funcionario que negocia la adjudicación de contratos, al burócrata que cobra por expedir un permiso, al regulador que es capturado por las empresas reguladas, al magistrado que vende los fallos al menor postor, al policía que trabaja veladamente para la mafia, etc. En todos los ejemplos anteriores, el poder del Estado ha sido vendido, alquilado o subastado por alguno de sus agentes.

Pero la corrupción va más allá de la definición y los ejemplos anteriores. Los casos más visibles de corrupción tienen que ver con el Estado, con el robo de los recursos públicos o con los abusos sistemáticos de poder. Pero hay formas de corrupción que no involucran directamente al Estado. También hay corrupción, creo yo, cuando un individuo o un grupo de personas traicionan la confianza del público con fines pecuniarios. En este caso, como en los ejemplos del párrafo anterior, la corrupción enriquece a unos pocos a costa del deterioro de un bien público, a costa de la confianza general en las instituciones.

Hay corrupción, por ejemplo, cuando los economistas se presentan ante el público como analistas imparciales de las políticas públicas o de la realidad económica pero, en realidad, son agentes a sueldo de poderosos intereses financieros, comerciales o industriales (el documental Trabajo confidencial denuncia este tipo de corrupción con eficacia y algo de malevolencia). Hay corrupción cuando los científicos, que disfrutan de una reputación de objetividad e independencia, actúan veladamente en pro de intereses privados. Los ejemplos abundan. Ronald A. Fisher, el estadístico más importante del siglo XX, negó de manera tozuda la existencia de una conexión significativa entre el consumo de tabaco y el cáncer de pulmón. Fisher mantuvo una controvertida (y no siempre clara) relación profesional con la industria tabacalera.

Hay corrupción (o puede haberla al menos) en las complicadas relaciones de los médicos con las compañías farmacéuticas, relaciones que involucran atenciones, viajes y regalos no declarados. Hoy hay funcionarios públicos presos por faltas comparativamente menores. En privado, muchos médicos cuestionan estas relaciones. En público, pocos lo hacen. Hay corrupción cuando los periodistas asumen el doble papel de opinadores independientes y asesores o consejeros de empresas privadas u oficinas estatales. En este caso, los periodistas están traicionando la confianza del público: mucha gente cree, ingenuamente, estar leyendo u oyendo análisis independientes cuando, en realidad, están consumiendo opiniones compradas o amañadas. Al final, ya lo dijimos, unos pocos ganan y muchos pierden.

En últimas, la corrupción no comienza ni termina con los funcionarios públicos. No voy a decir que la corrupción es inherente a la naturaleza humana. No lo creo así. Pero sí quisiera anotar que es mucho más generalizada de lo que usualmente se reconoce. Si queremos sinceramente acabar con la corrupción, deberíamos iniciar por combatir la hipocresía.

agaviria.blogspot.com
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SEMILLAS TRANSGÉNICAS

Ecuador es todavía un país libre de semillas transgénicas. Otros, como Argentina o México,  están invadidos de semillas artificiales de maíz o soja que contaminan el suelo y los cultivos tradicionales, además de perjudicar las economías locales y la salud de quienes las consumen.

Súmate a la Campaña Semillas de Identidad para mantener a Ecuador Libre de Transgénicos o inicia una similar en tu país.

Escucha los audios en castellano y baja la versión en Kichwa de la Radioteca. Esta campaña fue realizada con el auspicio de Swissaid Ecuador.

Semillas Nativas: Base de la Soberanía Alimentaria

NIÑA Abuelo, ¿y por qué?

ABUELO ¿Por qué... qué?

NIÑA ¿Por qué seleccionamos estas semillas?

ABUELO Elegimos las mejores semillas de esta cosecha para sembrarlas nuevamente. Y quiero que aprendas, mijita, para que tú lo sigas haciendo.

NIÑA ¿Y por qué yo, abuelo?

ABUELO Porque estos campos dependen de ti. Hay que seguir sembrando semillas para alimentarnos en el futuro. Como lo hicieron nuestros tatatatarabuelos.

CONTROL GOLPE MUSICAL

LOCUTORA Maíz, trigo y muchas otras semillas nativas nos han alimentado durante siglos.

LOCUTOR Nuestros abuelos y abuelas las cuidaron para que ahora las podamos sembrar.

LOCUTORA No perdamos esta herencia. Mantengamos al Ecuador libre de semillas transgénicas.

LOCUTOR Sembrar semillas nativas nos garantiza la soberanía alimentaria y permite no perder nuestra cultura, nuestras costumbres y nuestro alimento.

ABUELO ¡Nuestras semillas...

NIÑA ... son nuestra vida!

LOCUTOR Campaña Semillas de Identidad para mantener a Ecuador Libre de Transgénicos, con el auspicio de Swissaid Ecuador

Riesgos que se presentan al vulnerar las semillas nativas. 

NIÑA Abuelo, ¿y por qué?

ABUELO ¿Por qué... qué?

NIÑA ¿Por qué en medio de una mazorca de maíz amarillo hay unos granos de maíz morados?

ABUELO Porque algún insecto trajo en sus patas polen de un sembrío de maíz morado y se mezcló con éste y nació un maíz diferente.

NIÑA Uy, ¿y eso lo hacen los insectos?

ABUELO Sí, preguntona. Aunque en algunos países ya lo hacen en laboratorios. Agarran una semilla, la cambian por dentro, y obtienen una nueva semilla, pero artificial.

LOCUTORA Estas semillas modificadas genéticamente se llaman transgénicos. La contaminación de las cosechas nativas es uno de sus graves riesgos.

LOCUTOR También provocan enfermedades y aumentan las alergias.

LOCUTORA Además, las semillas transgénicas son fabricadas por multinacionales extranjeras que se terminan apropiando de nuestras tierras y alimentos.

LOCUTOR Los campesinos y las campesinas de países hermanos como México y Argentina ya sufren las consecuencias.

LOCUTORA Para que esto no suceda en Ecuador, debemos mantener nuestro país libre de semillas transgénicas.

ABUELO ¡Nuestras semillas...

NIÑA ... son nuestra vida!

LOCUTOR Campaña Semillas de Identidad para mantener a Ecuador Libre de Transgénicos, con el auspicio de Swissaid Ecuador.

Situación Nacional. Marco Legal. 

NIÑA Abuelo, ¿y por qué?

ABUELO ¿Por qué... qué?

NIÑA ¿Por qué tenemos que ir a esa reunión?

ABUELO Para defender nuestras semillas que son nuestro alimento.

NIÑA No entiendo, abuelo.

ABUELO Escucha, mijita. En Ecuador no se pueden sembrar semillas que no sean naturales.

NIÑA Pero, abuelo, ¿hay semillas que no son naturales?

ABUELO Claro que las hay. Las fabrican en laboratorios extranjeros y se llaman transgénicos. Pero no queremos que se siembren en nuestro país. Dañarían el medio ambiente, la salud y el bolsillo de tu abuelo. Y para que eso no suceda, vamos a esta reunión.

LOCUTOR Según la Constitución, el Ecuador es un país libre de semillas y cultivos transgénicos.

LOCUTORA La misma Constitución y la Ley Orgánica del Régimen de Soberanía Alimentaria garantizan el acceso a alimentos sanos.

LOCUTOR Para que esto no cambie, conservemos las semillas nativas...

LOCUTORA ... y participemos en redes que las defiendan.

LOCUTOR Y LOCUTORA Los transgénicos contaminan, arruinan las economías locales, son peligrosos para la salud, dañan los cultivos nativos y dejan en manos de transnacionales extranjeras nuestra Soberanía Alimentaria.

ABUELO ¡Nuestras semillas...

NIÑA ... son nuestra vida!

LOCUTOR Campaña Semillas de Identidad para mantener a Ecuador Libre de Transgénicos, con el auspicio de Swissaid Ecuador.