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martes, 7 de febrero de 2012
LA CONQUISTA DE AMÈRICA
Articulo aportado por Jhonny Quintero, alumno de segundo semestre de Derecho en UFPSO.
lunes, 6 de febrero de 2012
QUE PASA EN EL CATATUMBO?
RAÍCES DEL CONFLICTO ARMADO EN EL CATATUMBO
Es importante partir del la realidad que el CATATUMBO es una zona de riquezas minerales y que se convierte en un tesoro de disputa entre el estado y los grupos subversivos e insurgentes, provocando como resultado el desplazamiento, despojos de tierras, masacres, desapariciones forzadas ,torturas, reclutamiento de menores etc. Es por ello que la asociaciones de víctimas ASODESCAT y entre otras de este país nos hemos organizado para hacer efectiva denuncias de carácter regional nacional e internacional con el fin de lograr una intervención de los organismos de derechos humanos, que garanticen el respeto a los derechos humanos consagrados en nuestro ordenamiento jurídico colombiano y el internacional como los convenios ratificados por nuestro gobierno.
¡¡¡NO MÁS VICTIMAS EN COLOMBIA!!!!!
Fabián Andrés Cáceres Palencia
Estudiante de derecho: ufpso 250078
Actual director de ASODESCAT
En defensa de los DDHH
PARA ANALIZAR.
"Hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez”
martes 31 de enero de 2012
Los violentos: ¿Medidos con la misma vara por la opinión pública?
Dolor de patria, tristeza es lo que se siente por un país donde su gente, aunque talentosa y con un potencial enorme, sigue defendiendo lo indefendible. Las víctimas en este país son categorizadas, parece que unas valen más que otras de acuerdo al victimario, no nos damos cuenta que avalamos a unos violentos cuando únicamente señalamos a uno de los actores del conflicto.
En este país las guerrillas por un lado y los paramilitares, ahora convenientemente llamados “Bandas Criminales”, por el otro, los dos grupos ilegales han masacrado al pueblo con la bandera de la “libertad, seguridad y paz para Colombia”, cada uno defendiendo una ideología particular, aparentemente diferentes en los fines pero particularmente similares en el cómo, en los medios para lograr sus objetivos: Terror, secuestro, tráfico ilegal de armas y estupefacientes, entre otros delitos. Mientras tanto, nosotros obnubilados por la línea editorial que nos imponen los medios de comunicación acordes a lo que el mismo gobierno les dicta, señalamos incesantemente a las FARC, lo cual comparto, sus actos infames, los secuestros y la sangre de inocentes derramada no pueden quedar en la impunidad, pero ¿Por qué no medimos a los violentos con la misma vara? Cada uno debe responder y la pena debe ser acorde a los actos cometidos, eso es lo que teóricamente significa justicia aunque sea un término desconocido por los colombianos, pero es necesario poner a TODOS los violentos en la picota pública, bueno y también en La Picota, hablar de todos por igual.
En recientes declaraciones el Director Antisecuestro de la Policía Nacional, denunció que los secuestros a manos de la delincuencia común superan ampliamente los perpetrados por los guerrilleros de las FARC. Ya lo había dicho también la Fundación País Libre y diferentes organizaciones, en Colombia las guerrillas secuestran, pero también lo hacen los paramilitares/bandas criminales y la delincuencia común. Mal que bien existen cifras de los secuestrados ¿Y los desaparecidos? Son miles, pero ¿Quién los reclama a ellos y a los secuestrados que no están en poder de las FARC?. Por lo anterior, el 4 de febrero de 2008 no quise salir a las calles, el discurso fue de odio y con toda razón, los colombianos acabábamos de ver en televisión a los secuestrados encadenados, demacrados y encerrados en jaulas de alambre de púas, sin embargo creo que el mensaje de ese entonces no debió ser en contra del grupo armado exigiendo violentamente una liberación, tampoco digo que hubiéramos tenido que salir a pedirles un favor, pero si se hubiera podido salir pacíficamente uniendo la voz por la libertad y la no violencia en todas sus modalidades y de parte del actor que sea. Pensemos en que, finalmente, quienes tienen las cadenas al cuello no somos nosotros y que es muy fácil exigir desde la comodidad de nuestra libertad.
Por otra parte, el 6 de diciembre de 2011 sí salí, es más, participé en la organización de la movilización con la esperanza de llevar el mensaje que anhelaba en el 2008, pedir por la libertad de todos los secuestrados los desaparecidos sea quien sea que los tenga, un discurso reconciliador, pero no fue posible, los medios de comunicación, el gobierno y los políticos oportunistas utilizaron la marcha para llevar el mensaje que les convenía y repitieron el “No más FARC”, no obstante, tengo la satisfacción de haber visto una Colombia más crítica y consciente de lo que estaba sucediendo y con razones para marchar o para no hacerlo, con argumentos. Para no ir muy lejos, durante los 8 años del gobierno de Uribe, el objetivo era la lucha contra las FARC, hoy la lucha Santos es contra la corrupción y aunque la línea anti-FARC en los medios continúa, es claro que con el reconocimiento de un conflicto armado interno y la existencia de los grupos paramilitares reorganizados como "Bacrim", las cosas han cambiado notablemente, parece ser que hay más libertad de prensa. Los medios han dejado claras estas dos posturas de gobierno expuestas, lo cual no es reprochable, lo que es reprochable es que por omisión, premeditada o no, se deje de informar o se informe a medias los vejámenes cometidos por los diferentes actores del conflicto (grupos armados ilegales y las mismas FF.MM), esto habla muy mal del periodismo del país, que poco a poco y por la falta de profesionalismo, se convierte en un oficio para el cual no hay que tener diploma, cualquiera lo ejerce.
Los medios de comunicación deben dedicarse a la investigación, análisis y presentación pública de los hechos cometidos por TODOS los grupos armados ilegales, dándole a los hechos la relevancia que merecen por respeto a las víctimas. Es necesario reducir el tiempo a noticias faranduleras que, si bien divierten, generan rating, y son económicamente rentables para unas cuantas personas, poco aportan a la transformación positiva de un país como Colombia, donde el televisor sin lugar a dudas, juega un papel importante en la construcción de valores colectivos. Por ejemplo, la W Radio dedicó 40 minutos al aire para entrevistar a Laura Acuña por su dichoso video o montaje, qué más da, pero ¿Cuánto tiempo dedicaron los medios nacionales -radio y televisión- al paro armado de los Urabeños, a su origen e implicaciones?¿Cuánto tiempo le dedicaron al análisis de las declaraciones de alias Don Berna que comprometen a la administración Uribe con el paramilitarismo?.
Lo más "gracioso" es que con el caso Acuña o con la reciente campaña #NoMásJMario por las "pompis" de Jessica Cediel, si nos indignamos y pedimos la renuncia de un par de personajes que además son contratados por canales privados y que poco o nada les importa lo que nosotros pensemos mientras les generemos altos índices de audiencia. Con esto no justifico a los protagonistas anteriormente mencionados, pero si cuestiono nuestro criterio como ciudadanos responsables, incapaces de ser medianamente activos para pedir la renuncia de funcionarios corruptos que se llenan los bolsillos con el dinero de nuestro erario, con el dinero de los impuestos que todos pagamos. Como sociedad, a los colombianos nos hace falta interiorizar el concepto de lo público, entender el significado para así poder defender lo único que a todos nos pertenece en partes iguales. [Ver el perfil del indiferente en "Personajes de la fauna colombiana" por Gustavo Bolívar]
La opinión pública no está midiendo a los violentos con la misma vara y la responsabilidad es en parte de los medios de comunicación, pues sin información no hay conocimiento y sin conocimiento no hay opinión objetiva sólo argumentación apasionada y carente de coherencia, de lógica. Los ciudadanos debemos empoderarnos y guiar la línea editorial de dichos medios, trabajo difícil, pero vamos por buen camino gracias a las redes sociales (mientras sea posible y no nos censuren), lo importante es que sean medios de comunicación y difusión de ideas generadoras de consciencia en torno a diferentes temas de manera responsable y libre, todos los temas son importantes en la medida que nos afectan colectivamente, eso sí, esto que está pasando será un proceso exitoso si concretemos con acciones y no nos quedemos sentados frente a la pantalla del computador esperando a que por obra y gracia del Espíritu Santo, nuestras expectativas se cumplan. Todo lo que podamos hacer para mejorar nuestro entorno, por grande o pequeño que parezca, nos será recompensado.
domingo, 5 de febrero de 2012
viernes, 3 de febrero de 2012
DEMOCRACIA
Ensayo del alumno del segundo semestre de Derecho: Sergio Ardila Rodriguez.
Al Pueblo la Democracia: “Le Importa un Pito”
Colombia es un bello estado social de derecho y basado en un sistema de democracia participativa. Nuestra carta política con 20 años así lo promulga. Tanto tiempo ha pasado desde la creación de la constituyente que prometía vitalizar la democracia, que hoy pasado tanto tiempo deberíamos interrogarnos: ¿Qué tanto se fortaleció?, la respuesta puede generar polémica, pero un análisis a fondo nos lleva a concluir que nuestra democracia no se robusteció como era la intención de la constituyente, por el contrario, luce más impotente con los grandes retos que esta le imprimió.
Todos sabemos que en este país algo huele mal, y ese algo es; la corrupción, que ha alcanzado limites abrumadores y tocado cada uno de los estamentos de la sociedad. El ejemplo que hemos obtenido de las máximas autoridades desde tiempo atrás, nos lleva a que hoy día, en la cotidianidad, quien no se preste para un “chanchullo”, no es denominado como un hombre honesto ante la sociedad, por lo contrario es un “idiota”. El estado no brinda garantías al pueblo para que este gane su subsistencia, de ahí nacen las prácticas ilegales. Es evidente que más del 70% de los habitantes del país, parece no merecer respeto ni futuro, decirlo es ilegal y combatirlo puede ser mortal. En Colombia los derechos fundamentales se ven gravemente lesionados, y no es por falta de instrumentos jurídicos o políticos, sino por la gestión cáustica de fuerzas ocultas, que pregonando la libertad y la democracia, inundan la nación con el sangriento resultado de sus acciones, en un país cuya constitución grita a viva voz que el derecho a la vida es inviolable, pero es incapaz de garantizarlo.
Nuestra democracia es tan cómoda que incluso piensa y decide por nosotros. No hay oportunidad para pensar diferente. Las cosas son y se hacen como los “mezquinos” burócratas que ostentan el poder y la horda de “cuervos” que se ocultan tras estos desean que se hagan. Nuestra democracia participativa queda resumida a una pequeña frase: “Tú participas, Yo participo: Ellos deciden…” debido a esto ha todo el mundo la democracia: “Le importa un pito”. Por ello, nuestro país está cada vez de mal en peor. La democracia participativa debe salirse de la teoría y los cuentos reforzados que nos vende la televisión. Comenzar de inmediato a poblar las calles, las aulas escolares, los colegios, las universidades, los barrios, las áreas rurales y todos los espacios de nuestra tierra. El pueblo se cansó de la ineficacia y engaños de sus mandatarios, desde el más alto al más pequeño, pues para nadie es un secreto y para no decir el 100%, vamos a optar por escribir que el 99.996% llegan al poder bajo el sistema clientelista y folclóricos discursos demagógicos, para enfilar la lista de “parásitos” que carcomen nuestra nación con los dientes afilados de la corrupción.
En nombre de la democracia, recibimos a diario el reflejo del decadente problema que sufren hoy los hospitales sucumbidos por la miseria, el abandono y la falta de inversión, en los cuales se deja morir a las personas o por falta de elementos para atenderlos o por falta de dinero por parte del paciente. En nombre de la democracia vemos a diario, un cumulo de establecimientos educativos a punto de derrumbarse, universidades públicas que sobreviven con presupuestos irrisorios. Los docentes, personas encargadas de enseñar y crear hombres buenos a futuro, son pagados con miserias y para completar se les adeudan los sueldos promoviendo en ellos desmoralización y por ende pocos deseos de entregar a sus alumnos lo mejor de sí. En nombre de la democracia las pocas ayudas económicas para las personas menos favorecidas son entregadas a quienes no las necesitan, para la muestra: Agro Ingreso Seguro.
Es lamentable saber que el dinero que no se invierte en procurar consumar: seguridad social, trabajo digno, salud, vivienda, servicios sociales, educación, etc. Todos los anteriores enmarcados como primera medida y acudiendo a la jerarquía normativa en la declaración universal de los derechos humanos en los artículos del 22 al 25. Se desvía a financiar una guerra sin sentido en busca de la tan anhelada paz, que fácilmente se conseguiría simplemente con justicia social e igualdad de condiciones para todos.
Vivimos en una sociedad cuya Constitución Política como norma de normas e instrumento para poner límites al poder es acomodada, reformada o amoldada, según sean las necesidades gubernamentales del momento.
Lastimosamente todo lo que nos sucede es fruto de nosotros mismos, Somos un pueblo miedoso, acomodado y lo peor: ignorante; desconocemos lo que es el estado de derecho, las garantías constitucionales, los derechos fundamentales, la democracia, etc. La gran mayoría del pueblo no exige, simplemente porque desconoce el verdadero significado de la palabra más popular hoy día: “democracia” y los pocos quienes la conocen; callan, saben que si hablan, con suerte un proceso de desprestigio y estigmatización como terrorista, perturbador del orden público y hasta guerrillero recaerán sobre él, en el caso más común sus palabras devengaran su muerte.
Para finalizar y no extender el tema aún más, pues tendríamos la penosa necesidad de enredarlo bastamente para concluir lo mismo: “Colombia no tiene, no ha tenido y tal vez demorara en tener una verdadera democracia”. Nos damos cuenta como todo el proceso en materia de participación se queda solo en el momento de las elecciones, ósea es solo una pantalla y las decisiones que afectan a todos, se inscriben en procesos cerrados, unilaterales y excluyentes. Ni hablar de la seguridad democrática, que parece ser solo un negocio, el negocio más ruin: el negocio de la guerra.
Es vital preguntarse: ¿cuantos años más se necesitan para que una verdadera democracia llegue? (Tal vez 250) ¿Que el pueblo temeroso se canse y exija? (tal vez 245) O ¿Qué los gobernantes se compadezcan y aflojen un poco el cinturón de la miseria? (Tal vez nunca). Cuando esto pase, por fin acabara la opresión secular y el gobierno de falacias de ayer, hoy, mañana y quien sabe cuánto más cesara.
Sergio Ardila Rodríguez
LOS JÓVENES EN COLOMBIA
Artículo de sergio Ardila Rodriguez, alumno de la materia de antropología de la carrera de Derecho.
Los Jóvenes: ¿Un Problema social?
La población joven durante la historia nacional ha sido estigmatizada por las autoridades según las necesidades gubernamentales y los temores de cada época. En los 60’s y 70’s fueron vistos como revolucionarios, comunistas y guerrilleros. En los 90’s como sujetos peligrosos entre otros. Hoy día son vistos como: irresponsables, incompetentes, violentos, perezosos, drogadictos, etc.
La población juvenil extiende sus agradecimientos ante sus progenitores que se encargaron de librarlos de regímenes autoritarios. Pero lastimosamente les tiene que decir que la democracia teórica que se han dejado vender y que nos entregan hoy como herencia no ha dado muchos frutos y menos aun beneficios y garantías. Como escribe la pluma del gran escritor Chucureño Guillermo Velázquez de una manera corta y explicita en unos de sus cuentos: “A los jóvenes les fue entregado un país envuelto en papel regalo y con unas etiquetas a los lados que dicen: ¡Peligro!
Hoy día los jóvenes solo reciben críticas respecto a su forma de pensar, actuar y vivir. No se toma en cuenta que los jóvenes de esta nueva generación tienen que vivir aspectos más duros consecuentes de malas decisiones antecesoras. La generación actual enfrenta el impacto de la globalización y sus desigualdades. Deben recibir una educación mala y que cada vez va en creciente decadencia aparte de ser de difícil acceso. La falta de empleo que afecta a todo un país, se hace más notoria en los jóvenes, quienes son excluidos de las mínimas vacantes por falta de experiencia laboral. La alta gama de jóvenes artistas en diversos campos tienen como musa de inspiración el hambre y la miseria. El medio ambiente nos fue entregado destruido, no se nos enseño a cuidarlo y ahora juntos contribuimos en su proceso de desintegración.
Lo más preocupante es que se ve en aumento la participación juvenil en el conflicto armado. Se les obliga a hacer parte de una guerra fratricida en la que no hay buenos ni malos. Forrada por la cortina y la insignia de la necesidad de continuarla, cuando en realidad es solo un lucrativo negocio en el que solo ganan unos pocos a costa de la sangre de muchos.
Los jóvenes se ven reclutados en una proporción vergonzosamente en aumento por grupos armados que en nada ayudan en el presente y menos aun al fortalecimiento de un mejor mañana. Algunos dicen ser del pueblo y buscan según ellos hacer respetar sus sagrados derechos. Otros dicen librar la sociedad de alimañas y por ello promueven la muy conocida limpieza social. Los últimos aunque legales, son igualmente poco provechosos. Según este, forman hombres de bien con la responsabilidad de buscar como fin la paz. No sé hasta qué punto sea efectivo combatir la violencia con más violencia, aprender a odiar hermanos de la misma sangre, formar hombres de bien a los que se les enseña y entrena mientras corren por las calles en grupo oyéndoseles gritar a coro: “Quiero bañarme en una piscina, repleta de sangre, de sangre subversiva…” ¿algo macabro no? Tal vez ni al mismo Hitler se le hubiese ocurrido.
Muchos problemas e incertidumbres agobian al joven de hoy que sería extenso enumerarlas. Por ello dejo ya a un lado lo que parecieran justificaciones absurdas acerca del porque los jóvenes parecieran ser un problema social. Las dejo a un lado para decirles e invitarlos a todos: niños, jóvenes, mayores y viejos, a caminar del mismo lado, a no juzgar a los jóvenes por el problema que pudieren representar; pues somos el fruto de ustedes nuestros padres quienes tuvieron la oportunidad de escoger para nosotros el bien, pero lamentablemente influenciados por gobiernos absolutistas no alejados de la actualidad; escogieron mal. Estamos a tiempo de arreglar lo descompuesto, de buscar para todos y futuras generaciones un mañana prometedor alejado de desigualdades y gobiernos corruptos, crear un verdadero estado social de derecho y empezar poco a poco un proceso evolutivo hacia el crecimiento de un gran país. Queridos lectores, como diría el maestro Ricardo Arjona: “Hoy es un buen día para empezar”, sino nos parece que estamos mal, recordemos que siempre podemos estar peor. Es hora de ejecutar procesos decisivos, ser cada día mejores personas y al momento de escoger a personas que nos representen; hay que escoger lo mejor para todos y no para uno solo, una simple decisión de un minuto puede traer desventuras de por vida.
Para finalizar pido que los jóvenes sean más tomados en cuenta, no somos tan solo el futuro, también somos el presente y de este presente depende lo que seamos en un futuro.
jueves, 2 de febrero de 2012
VIDEOS SOBRE FILOSOFÍA
@Lucylunaquin Historia de Filosofía en videos euroestan.com/historia.htm Alvaro Yoset Barbosa, alumno de antropología de la facultad de Derecho, comparte esta valiosa información para quienes estén interesados en profundizar en sus conocimientos humanísticos. Feb 02, 9:41 AM vía web |
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